
El viento pasa por la puerta. Sacude cortinas, silba entre las persianas. Todos los papeles vuelan. Las palabras siguen la ruta, se pierden entre golpes de ventanas desbocadas. Hurga en cajones que van a dar al suelo, abre armarios que estaban clausurados. Se levanta el polvo de años, que se esparce y lo inunda todo. Suenan mil canciones a la vez que aturden la memoria. Caen hojas que desnudan un bosque, y tapan un campo. Se desgarra un cuadro que rueda hasta el vacío, y las fotos se escurren de un viejo album. El golpeteo rítmico, lejano pero cada vez más nítido, se deja oír.
Hoy decidió volver. Y aunque sorprenda, siempre irrumpe de manera distinta. Sigilosa, disimuladamente. O pateando tableros que uno arma metódicamente a través del tiempo. Cuando el pasado decide volver, lo hace de maneras asombrosas. A veces se mimetiza, se entrelaza de manera tal con nuestro presente, que es preciso dudar si es pasado o actualidad. En el fondo, todos lo sabemos. Quedarse nos mata?, partir nos hace agonizar?. Nada asusta más que la sensación que detiene el tiempo, y nada gratifica tanto como la que lo hace volar. Y ya no importa de donde viene ni cuando nació. Hay cosas que eternamente viven en uno, cambiando con uno, que son tan sólidas y atemporales...
Paralelo
Posteado por Audiomongo a las 16:36
Estado Ohne Dich (Lohne Nicht)
Éramos tan amigos...

Ya aprendi a escuchar. Bueno, me gusta creer que aprendí a escuchar. Por eso, cuando percibo que estoy ante una posible catarata de confesiones, me preparo. Adopto posición de escucha, me relajo para solo tener oídos, y de ser posible, escuchar con todo el cuerpo. Y es posible, créanme.
Los mozos están limpiando todas las mesas. Una chica barre el piso, y entre todos van subiendo las sillas. De a poco, quienes trabajan en el bar, van ganándole espacio a los clientes. Bajaron la música, se hablan entre ellos a los gritos, como una señal poco sutil dirigida a nosotros. Sin embargo, mi amiga está poco receptiva a esos mensajes. Sigue con la mirada en el último vaso, y sólo saca sus ojos de ahí para posarlos en la brasa de un cigarrillo que nunca se termina. Espero el momento que creo indicado, y le pregunto: Bueno, qué está pasando? Me cuenta su drama con todos los detalles. Hasta los más insignificantes, pero que para ella son fundamentales. Va y viene en el tiempo. Miro mi reloj. Miro el de la pared detrás de la barra. Debo tener adelantado el mío. No pueden ser las 7. Comparo ambos relojes con el de mi celular, que lo puse en hora con la tele. Ninguno me dice lo mismo. Aquí llegamos a un momento crucial. Me dice que se hartó de su novio y vuelvo a la confesión. En silencio, la miro a los ojos. Dudo en tomarla de las manos, y espero otro momento. Acaba de entrar un mensaje y con disimulo, trato de leerlo, como si no me importara. Me dicen que me esperan en la estación de servicio, y preguntan donde estoy. Imagino a mis amigos ensayando hipótesis acerca de donde y con quién estoy. Y la charla, casi de terapia, sigue su curso sin alteraciones. Mi amiga describe las penurias que esa bestia insensible le hace pasar. Yo, callado asiento. No es de hombres avivar el fuego. Y menos aún cuando el fuego va quemando lentamente la foto del fulano, que parece destinado a abandonar la escena. Me preparo. Es momento de subir al escenario. Carraspeo, como para que la voz no me falle luego de media hora en silencio. Las palabras se le están agotando y presiento que llega mi momento. Cuando va a sacar un cigarrillo más, le tomo la mano y la miro. Pienso mi frase, y cuando voy a hablar, me dice: Dejame que te diga algo más. Te agradezco que me hayas acompañado. Precisaba que alguien me oyera. Es que me he dado cuenta que no sé tratar a los hombres que salen y entran de mi vida...(aquí yo me muerdo los labios, y siento como en mi cerebro se agolpan millones de frases para dar el golpe, y sin embargo, me callo). Prosigue: ... cuando alguien me interesa, me abro completamente, confío. Comparto mis cosas, mi vida, lo llamo, trato de saber de él y su realidad. Pero tarde o temprano pasa lo mismo. Una vez que consiguió (o le dí) lo que quería, se aleja, deja de ser el tipo que conocí para convertirse en el monstruo que temía que fuera. No me llama más, si yo lo llamo dice que lo ahogo, pasa tiempo sin dar señales de vida, y encima, si discutimos, utiliza como argumento todas las cosas que le confié. Me entendés?, me dice casi al borde del llanto. En este momento, comprendo que no es mi noche. Y agrega, Me dí cuenta que es un histérico, que solo quiere tenerme en su cercanía, como una mina de un harén, a la espera del momento en que a él se le antoje verme, entendés?. Si, entiendo demasiado, me digo para mí. Sólo falta que escuche la frase que me va a enterrar cualquier esperanza. En fin, me dice ya más desahogada, sino fuera por vos, no sé como largaba todo este rollo. Sos mi mejor amigo, sos la única persona que me entiende...
Telón, que cae pesado. Pienso, cómo hago ahora para llegar hasta la estación de servicio?. Espero que todavía estén mis amigos.
Posteado por Audiomongo a las 15:39
Ese día

Todavía estoy esperando ese día.
El día que encuentre todas las llaves que perdí. Los documentos, y los carnets de todos los lugares a los que pertenecí. Los números de teléfonos que me dieron y nunca llamé. Quisiera volver a encontrarme con los problemas que nunca resolví, porque las respuestas me llegaron tarde. Quiero leer todas las cartas que alguna vez escribí. Y volver a preguntar todos los por qué.
Ese día me callaría muchas despedidas, porque ya probé todas las ausencias. Me olvidé de muchas voces, y ya presiento el borroneo de algunas caras. Tal vez, ese día que espero, vengan todas juntas.
Es que el viento se lleva más de lo que uno quiere, pero el tiempo...
El tiempo aprieta sin temor la tecla Suprimir. Ni vos ni yo. El tiempo.
Ayer sigue siendo cercano, y está a resguardo. Pero hay territorios que pelear para que no queden en sus manos. Los campos que ardían en llamas, hoy son cenizas, mañana recuerdo, pasado olvido.
Entonces, a qué temerle más? A ser recuerdo, a ser olvido, o simplemente al tiempo?
Yo temo el ser cenizas, que vuelan adonde las lleva el viento, y desaparecen por completo.
Choque (en slow motion)
A veces es difícil torcer el rumbo. Es una sensación rara. Ver la pared que se acerca, lenta pero inexorable. Y uno, que preveé las contingencias, se predispone más fácilmente para atajarse que para torcer el volante. Como aquellas películas en que se ve el instante previo al choque y la imagen queda congelada en un grito eterno, y alguien que solo atina a taparse la cara.
Momento cumbre en medio de una fiesta. Amigo que uno no ve hace años, pero amigo al fin, acaba de separarse, y su ex se encuentra también en el lugar. Ella se divierte, a todas luces lo promociona, y él elige torturar oídos cercanos y no tanto. No ahorra detalles de su calvario, su soledad y su profundo amor. Amor que hoy, pasará inadvertido para la destinataria. No para el resto de los festejantes, que se pasan la responsabilidad del confesionario de mano en mano.
No se precisan dotes adivinatorias. Ni siquiera hacer grandes especulaciones sobre lo que vendrá. Alcohol. Más alcohol. Rueda de prensa en el baño para ampliar los detalles de este desastre amoroso, y finalmente, alguien que se harta y dice: -Man, por qué no vas y le decís a ella lo que te está pasando?. En ese preciso instante, pasa como un relámpago por la cabeza de todos, lo que sucederá. Pero, al fin y al cabo, la fiesta debe continuar, y ¿cómo quedan en la memoria las fiestas, si no es por los buenos condimentos?.
"Tenés razón, voy y le digo". Siiiiiiii!!!!, grita un coro, entre aliviado por no soportar más una mochila ajena, y para darle el empujón que precisa.
Y es ese el momento donde todo comienza a funcionar en cámara lenta. Él se acerca, ella desinteresada, lo mira. El tipo le habla, desde lo más profundo de una botella. Ella amaga con irse. Él la sujeta. Todos nos llevamos las manos a la cara.
Aquí comienzan a sucederse varias sub-escenas muy interesantes.
Amigos del tipo que quieren sacarlo, el correspondiente forcejeo, y la frase "Dejame, estoy bien, quiero hablar".
Amigas de la mujer que se arremolinan, le cuchichean cosas, le acercan la cartera y la conducen al baño. Organizadores de la fiesta que se preocupan por el hecho, y cuando se alejan los protagonistas, los grupos que se mezclan, para comentar lo sucedido, debatir las alternativas y decirnos entre todos lo feo que queda dar esa clase de espectáculos. (Pantalla en negro, títulos).
Cuando todos juntan sus pertenencias, el sol comienza a cegar a los últimos y las fraperas metálicas ya no tienen ni agua, comienza la verdadera fiesta. La que va a quedar en la memoria. La que construyen todos los invitados cuando alguien suelta la frase: ¿Te acordás el día que fulano casi la surte a la ex?
Posteado por Audiomongo a las 18:18
Estado Express Yourself
Técnicamente hablando (o la ecuación perfecta)

Teléfonos sonando en habitaciones vacías.
Hello?, is there anybody out there?
La imagen de alguien que llama, y nadie que atiende. La necesidad de oír una voz (esa voz) y la ignorancia (del otro lado) de saberse necesitado. O el desinterés por esa necesidad. Todo eso, fríamente definido, es lo que conocemos como un desencuentro. Desencuentros que, en muchos casos, abren profundas grietas. Que cambian vidas, que las marcan, y hasta tal vez, les abren puertas inesperadas. Pero el desencuentro, se construye a través del tiempo. Y la persistencia en el rumbo, nos lleva a otros encuentros, y seguramente a más y peores o mejores desencuentros. Con más dramas o más alivio, que alguien tome un rumbo, y quien estaba ligado a uno, tome otro, es parte esencial de lo que somos y de nuestra actualidad. En algún momento, llamémoslo balance o reflexión, es necesario recordar lo que perdimos, reconocer lo que ganamos, lo que dejamos y lo que nos dejaron. Lo que nos quedó, es exactamente lo que somos. Es una ecuación perfecta.
Posteado por Audiomongo a las 20:26
Estado You Have Killed Me
Vacaciones Permanentes

Cuando uno era solamente un alumno, sin más obligaciones que asistir a clases, las vacaciones eran un gran espacio, un inmenso momento del año en el cual sucedían cosas que no tenían oportunidad de plasmarse en otra época. Eran el momento que ni se pensaba en junio, el que comenzaba a vislumbrarse en septiembre y desesperaba en diciembre. En realidad, todo resultaba un inmenso combo de actividades repartidas en tres meses que, por cuestiones de edad, uno creía interminables. Y cuando promediaba febrero, uno comenzaba a sentir la cercanía de la obligación, lo ominoso de la inmediatez de las clases. Recuerdo las siestas interminables, el grito del heladero que pasaba todos los días, y hoy me doy cuenta, ¿qué sentiría ese pobre hombre, pedaleando a las 3 de la tarde, arrastrando ese cajón con hielo seco por calles desiertas?. En fin...
Pero los mejores recuerdos míos siempre tienen clima veraniego. No sé por qué, ya que detesto el calor. Pero en mi memoria hay ciertos momentos que exclusivamente los pude vivir durante el verano, fuera de nuestra ciudad, o sea, lejos del marco habitual de mi vida. Y seguramente por eso queden marcados algunos recuerdos, calles, situaciones y rostros que en la mayoría de los casos, no se vuelven a ver.
Ya adultos, qué distinta es la situación cuando nos referimos a las vacaciones!. Son un espacio más reducido, estrecho, un permiso que nos otorga un tercero para descansar de él y su entorno. Y rogá que te alcance ese tiempo para exorcisar todas las cosas que te agobiaron durante 11 meses y medio. Así se convierten en un momento más valorado, y, pienso yo, más fructífero para los recuerdos y vivencias. Las primeras vacaciones sin nuestros viejos suelen ser inolvidables. Vivir por las de uno, con amigos o con nuestra pareja, hacen que esas vacaciones te acompañen de por vida.
De todas mi vacaciones, recuerdo unas con profundo cariño. Son las vacaciones que sigo soñando, y sin tener una foto siquiera, las recuerdo muy vívidamente. Es probable que el paso del tiempo logre tamizar los recuerdos, redondée aristas y modele algunos situaciones, sin embargo, de buenos recuerdos también se vive.
Posteado por Audiomongo a las 18:19
Estado You Have Killed Me
Apertura

Es hora de que lo sepan. Gracias a estos momentos, que como norma he elegido para hablar de otra manera antes del comienzo del programa, me he podido reencontrar con un viejo amor, la escritura. Hacía años que no me sentaba a escribir ni un remito. Sin embargo, lo que empezó como un agregado al programa, se transformó en un micro, casi con vida propia. A tal punto, que muchas veces llaman para compartir una opinión sobre lo que se habla, y en oportunidades, he atendido reclamos de por qué no salía al aire este momento.Perdí muchas de las aperturas de la primer mitad del año, porque siempre las escribí en el papel que tenía más cerca, en el dorso de alguna factura o en un talonario viejo. Y así se me fueron de la memoria. Las menos, quedaron guardadas en un blog, y todas siempre contaron opiniones, momentos e interpretaciones caprichosas de situaciones de la vida, que por ser tan comunes, normalmente no las hablamos. Este pequeño lugar en el mundo no debería explicarse, pero como la marea se lleva todo el 2006 y es difícil escaparle a la locura evaluadora de fin de año, me gustaría reivindicar más estos 5 minutos iniciales, que el resto de No Todo Es Tan Así. Aquí hablamos de penas, olvidos, alegrías, pasiones. Siempre rondó por este lugar la palabra que lo resume todo, aunque pocas veces la pronunciamos. Desfilaron aquí amigos, amores, fantasmas e ilusiones. Todos míos, de mi cotidianeidad, y que, luego de un tiempo, hallaron otra manera de escaparse. Son a los que acudí todas mis noches para programar esto que ahora escuchás mientras hacés tus cosas por la mañana. Vale la aclaración, todo es cierto, todos existen y no todo es tan así como lo pinté. Ja!
Posteado por Audiomongo a las 00:20
Cualquiera (parte II)

Creo que la vi mil veces. Más que "Blade Runner", y mucho más aún que "Volver al Futuro". Sin embargo, no caigo en la cuenta hasta que la trama me atrapó por completo, hasta que estoy tan enredado con el argumento y el desarrollo que ya es tarde para levantarme y partir. No me canso de oír esos parlamentos que conozco de memoria, que murmuro un segundo antes que los protagonistas pronuncien. Profundamente me emocionan los climas musicales, me conmueven las escenas, y siempre, indefectiblemente, vivo la película como la primera vez. Será, me digo, porque es una montaña rusa de emociones, o porque los personajes son tan cotidianos que uno los siente muy dentro. Quizás. Como aquella escena de Don Corleone entregando el mando de la familia a Michael, todo visto a través de una puerta entreabierta, es así como guardo imágenes de esta peli. Debe ser que es la vida, y no una película lo que estoy viendo. Será. Pero de todos modos, me quedo aferrado a la butaca, abro los ojos tan grandes como puedo, mientras que todo se sucede. Porque de algo estoy seguro, no soy yo el director, y cada escena nueva me sigue asombrando.
Fin de Año

Apenas un 30 por ciento del mundo despide el año por estas épocas. Millones de seres humanos ignoran que esta es la última semana del 2006, porque cuentan el tiempo de otra manera, y normalmente, esto se halla enlazado con la creencia religiosa predominante de su sociedad y el modo que han elegido para situarse temporariamente en este planeta. Pero más allá de esta particularidad, está por demás de claro que todos, cristianos, judíos, musulmanes, hinduístas, ateos o lo que catzo seamos, precisamos un instante donde creemos dejar atrás una etapa y comenzar otra. Algunos sienten que mágicamente el inicio de un nuevo año cambiará una racha de desdichas, otros precisan comenzar a esforzarse para dar vuelta distintas situaciones. Con voluntad o sin ella, todos concuerdan en que habrá un cambio. También es el momento donde ponemos a funcionar la balanza personal, evaluando que hicimos bien, y que cosas no nos salieron como queríamos. Por otra parte, es la época del año donde nos evalúan, en el trabajo o el estudio. En fin, podríamos decir que hay millones de neuronas pensando, escrutando, planificando, proyectando y soñando como nunca en el año. Un cúmulo de energías direccionadas hacia el futuro, que ya está aquí, palpable y visible. Hoy, por más que quiero, no puedo evadirme de la fiebre evaluadora y balancista, de este ánimo de oficial contable de mi empresa, que es este humildísimo espacio. Por eso, paso a darles mi informe de fin de año. Luego de hablar con el área de recaudación, me entero que cerramos en cero, me dijeron exactamente que logramos un heroico empate al final del partido. No está mal. Consultada el área de recursos humanos, me dicen que ampliamos de manera drástica la planta y que estamos en plena expansión. Perfecto. Pero el informe que más me desvelaba, cerró con los mejores números. Luego de un breve chequeo, caigo en la cuenta de la cantidad de gente brillante, sensible y querible que se acopló a la empresa. Así que, con los bolsillos llenos de mensajes, caras de nuevos amigos, mails, recuerdos, presentes y demás, pensamos arrancar el 2007. Con la mochila llena, y gustoso de llevarla por ustedes durante unas horas.
Posteado por Audiomongo a las 16:01
Papá Noel

Ayer por la noche, y sin que nadie se ponga colorado, un sitio de ventas por Internet promocionaba como oferta un disfraz de Papá Noel al módico precio de $79,99. Una vestimenta que, por sus características objetivas, tendría que haber estado de oferta de invierno, desde julio y junto a polares, bufandas y gorros de lana. Pero no. El sueño de la hibernación matizado con olor a naftalina, lo duermen las otras prendas. Esta no. El 90% de los papá noeles que vemos no han pagado para flagelarse dentro del disfraz, sino que por el contrario, cobran unos pocos pesos para darnos un volante en la calle bajo el encantador sol de nuestro clima sub-tropical, y en algunos privilegiados casos, bajo el clima cool de un shopping acceden a una foto con chicos ilusionados. Todo me hace acordar a un papá noel de hace años en nuestra ciudad. Ya era muy mayor cuando reparé en él. Jubilado, y con apariencia de largos 70 años, debajo de ese disfraz que haría deshidratar a un camello, había un viejito digno y coqueto que no tenía una cana en esa raleada cabeza. Lo veo todavía en Justa Lima, aunque hace más de 20 años que murió. Contratado por alguna zapatería, daba los volantes de mano en mano y acercaba caramelos a manos pequeñitas que creían verdaderamente en lo que veían, no como uno que ya no cree ni en lo que le duele. Era una imagen de esas, que de tan asimiladas, uno las descontaba. Era paisaje de navidad ese viejo, tan querible.
Una de las últimas veces que lo recuerdo, tenía su disfraz más relleno que otros años, y se le adivinaba flaco debajo de la barba que colgaba medio amarillenta. Era claro que no estaba contratado por nadie esas navidades, y dudo que algún comerciante hubiera puesto un peso por el personaje. Parado en la esquina de la plaza mitre que da al banco nación, ahí estaba solito. Haciendo el trabajo impago más digno que yo conozca.
Posteado por Audiomongo a las 23:43 0 Vos dirás...
Estado Wide Awake
MIércoles

Encontrar algo sin buscarlo, es lo más parecido a esas escenas de comedia, donde el protagonista tiene un vuelco espectacular en su suerte al heredar a un tío lejano que a duras penas recuerda.
La magia de los guionistas no opera en la vida real, pero la vida misma a veces tiene giros tan irónicos que asombra. No me refiero a encontrar las llaves de casa que perdimos hace diez días. Ni siquiera al DNI, que sin querer mandamos a hacer el tour "cesto de ropa sucia, breve visita al lavarropas y arribo a la soga de secado". No. Hablo de lo que, habiendo dado por perdido, nos sale al encuentro en medio del camino. Eso que provoca amarga resignación por no tenerse, y vuelve. Como buen aficionado al pensamiento, me provoca una duda. Qué se valora más, aquello que conseguimos luchando a brazo partido contra mil adversidades, o lo que reencontramos, luego de habernos rendido, habiéndolo llorado silenciosa y amargamente?. Estoy en la duda, pero la abandono rápido. No quiero que me empañe la alegría de haber encontrado el billete del gordo de navidad. No sé quién me escribió el libreto de hoy, ni siquiera tengo idea si hay una gran jurado evaluando mi actuación, pero no estaría mal hoy agarrar el mantel de la mesa, sacarlo de un tirón, y quedarme por un buen rato contemplando el papel que tiene mi nombre y que claramente dice "Hoy es su turno". Para qué arruinar todo poniéndome a pensar un por qué?.
Por un día, me acordé de levantarme con el pie derecho. Y eso es bueno. Será miércoles, estará horrendo, pero hoy me permito desconectar el antivirus. De vez en cuando, bajar la guardia, no implica que te rompan la trompa.
Posteado por Audiomongo a las 00:27 0 Vos dirás...
Estado NC2U

No tengo ganas de resignarme, pero con que gusto lo hago.
No tengo fe, pero con que estúpida candidez espero.
No siento porque respiro anestesia, pero cómo duele.
No encuentro lugar, pero cuánta tierra he pisado sin hacer un cimiento.
Cuánto deseo de ansiar, ansias de desear. De poner en on algo vivo y latente. De latir.
De ser el hombre bomba que lleva consigo el explosivo más potente en busca de la multitud obediente.
Me cansó la rutina de ser el mudo que no sabe señas, de hacer de oficial escribiente pulcro y prolijo que se lava las manos en espadol y se quema todas las noches el corazón a solas.
Todo cabe en un par de bolsillos. Al fin y cabo, no es tanto. No se mide en quilates, ni en pulgadas, ni en cm3. No mueve ninguna aguja. Absolutamente ninguna.
Por eso, apago la luz. Otra llave que tiro por encima del hombro.
Posteado por Audiomongo a las 23:35 0 Vos dirás...
Estado Walk Away
Aviso!

Les aviso: ya es tarde. Matarse de hambre a esta altura con una dieta shock, o sólo tomar líquidos y esos manotazos de ahogado por el estilo, no redundarán en nada, por lo menos de aquí a enero, que es lo que le importa a la gran mayoría de los insatisfechos consigo mismo. Tal vez logren producir algún comentario tal como "Es cierto, che, te noto un poco más delgado", producto más de la compasión que de la realidad objetiva. Asumamos lo que somos, lo que hemos hecho durante todo el año, y ganémosle de mano a cualquier insinuación diciendo nosotros "Este año me dejo la panza", o bien, "Mirá lo que estoy criando del esternón para abajo". Gimnasio?, escuché bien?. No. No jodamos, eso es para mayo o junio, y para quienes ya vienen de antes. O existe un plan "terevientoen20díasymardelplatavaatener2julietasprandiesteaño"?. Estaremos más cerca de hacer un papelón histórico, sudando como un oso polar en Río de Janeiro, y eso no pasará desapercibido para quienes van al gimnasio históricamente y ven como en esta época se llena de gorditos ansiosos y disconformes. Creéme, te detestan y están esperando ver algo así para reírse a tus espaldas, se reirán de tu torpeza, tu discoordinación, e incluso, si se te escapa un rollito. Ahora bien, es tan difícil reconciliarse con el cómodo, el vago, el holgazán que llevamos dentro?. Esfuerzos sí, pero no inútiles. Y a no caer en las soluciones mágicas. O sos capaz de creer que cualquier producto que coma, beba o se unte Araceli González va a producir el mismo efecto en vos?. NO, terminantemente NO. Hay algo que anida en nosotros, tenemos un gen alojado que, ante cualquier sacrificio, conecta un parlante directo a la voz de la conciencia que te dice: Ma si!, dale!. Placer sin culpa, eso es lo que precisamos. Aceptarnos, asumirnos y ponernos orgullosos de nuestra condición. Y ya no hablo de un rollo o un flotador, ni de un pocito o una papada más grande... Igualmente, creo que aquí nunca confesé como me gustan las chicas con pancita... si, coloradas, si....
Posteado por Audiomongo a las 20:56 0 Vos dirás...
Mingitorios

Cómo se hace?, eh?. Se consigue algún plano en los kioscos de revistas?, hay una guía "paso a paso" en Internet?. Tal vez den cursos en un instituto, o en una sociedad de fomento..., ya sé, lo busco en Google?. Basta, basta, por dios!.
Le perdí la cuenta a tantas preguntas, por eso, opté por escapar hacia el baño. Me levanté y puse proa hacia el cartel de "Hombres". Como una pesadilla recurrente, el tipo me siguió hasta el baño y persistía en sus interrogantes, para taladrarme el cerebro con su historia trillada de -laquieroperonolapuedoolvidar-.
Es un lugar común el charlar esas y otras cosas relacionadas con mujeres, en los baños de bares. Si uno lo piensa fríamente, resulta grotesca una charla de hombres de mingitorio a mingitorio. Uno que habla, otro que escucha, y los dos mirando la pared, las bolitas de naftalina, observando de refilón a quienes entran, todo mientras se alude a una mujer, que difícilmente nos tome en serio si pudiera asomarse a semejante cuadro. Por suerte para todos, eso les está vedado en la mayoría de los lugares, y el día que una mujer entra al baño mientras el hombre hace uso de las instalaciones, ése es el día donde cayó el último bastión de su intimidad. Pero ese es otro tema.
Volviendo al amigo que penaba, prosiguió largo rato explicando la imposibilidad de olvidarla. Hasta que otro amigo se acercó y le dijo: Yo te advertí como era la mina, pero vos no quisiste escuchar... y no me digas que no te acordás, porque sino, me das la razón en otra cosa, nunca escuchás a tus amigos. Silencio, incómodo pero aliviador silencio. El que no olvidaba se fue del baño, y nos dejó callados. Al rato, el otro me dice: Nunca le dije nada, pero como lo callé, eh?.
Siempre será mejor un amigo que se harta de escuchar, que otro que hace que te escucha. Para mí, un campari con tónica.
Posteado por Audiomongo a las 23:55 0 Vos dirás...
Estado Express Yourself
Hielo

Sólo es un instante. Pero será eterno. El aire se hace hielo para dejar atrapadas todas las muecas, todos los gestos, una sonrisa. Para perpetuar un estado, y jugarle en contra a ese reloj que no podemos torcer. Lentamente, lejos de la percepción, avanza ese frío que todo lo convierte en olvido, y nos arrebata de virtudes, horrores, pasiones. Ya nada es, sino hielo, y el que invoca o el que sufre, son frío por igual. Ni una razón acude para alumbrar, no hay argumentos, sólo la procesión blanca que todo masifica. Los indefensos y resignados miran sin oponerse y la brisa más gélida pone un manto sobre el pasado. Nada asoma. Nada rompe la perfección. Cuerpos, voces, miradas, frases, melodías, todo sepultado bajo la capa más gruesa de escarcha. La más duradera que mi voluntad pueda.
Posteado por Audiomongo a las 21:19 0 Vos dirás...
Estado Walk Away
Quiero

Yo quiero. Si, yo quiero. Me explican que no se puede. Igual quiero. Me dicen que no es el momento adecuado. Persisto en querer. Me argumentan que hay situaciones que hacen que, por el momento, sea imposible. Persevero en querer. Yo quiero. Qué?, suena a carpicho?. Se parece al berrinche de un nene?. Yo quiero, quiero y quiero. O sólo a un chico se le contempla y consiente la terquedad?. Qué tengo que esperar?, que se armen mil blogs en la red apoyando mi querer?, que Castells se solidarice y corte un par de calles en mi apoyo?. Sigo queriendo, y si suena a capricho, lo lamento por el oído ajeno. Tal vez Fidel postée un mensaje suyo en video en YouTube, acompañando mi causa, y Chávez hable durante cinco horas, diciendo que lo que yo quiero está bien, es justo y bolivarianamente correcto. Porque no se trata de dinero, ni de poder, y menos aún de fama. Pero la marea sube, la temperatura levanta y lo que quiero, lo quiero cada vez más. Amerita tirar una estantería, revolear unos platos, incluso creo que se impone romper un par de ventanas. Porque si uno quiere, es preciso que se enteren, no?.
Posteado por Audiomongo a las 20:57 0 Vos dirás...
Estado Express Yourself
Magia (Hechicería Barata)

Hay días en que la voluntad hace huelga en uno. Y todos los caminos que, mentalmente, uno emprende para poner en marcha algún acontecimiento, ya sean significativos o intrascendentes, se hallan cortados por las debilidades y flaquezas que afloran y toman posesión.
Hoy pretendo que una vieja foto tome vida. Que una canción recupere el sentido que alguna vez tuvo y deje de ser dolor. Quiero que un rayo ilumine la noche, y que el fondo sea superficie. Todo lo quiero, y sin hacer nada. No puedo decir "deseo", porque no me ayuda la voluntad. Debería decir "me gustaría", y sería más preciso. Deseo menos voluntad, da como resultado una intención menguada, anémica. Es la intención de tener, de disfrutar algo sin esfuerzo. Y esperar que opere la magia, que uno sea el feliz ganador de una lotería cuando no compra el billete.
Cerrar los ojos no apaga el sol. Ni siquiera lo oculta por un instante, sin embargo, me embarco en el deseo somnoliento de querer sin pelear. Por hoy. Hasta que pase la marea de fiaca que tapa la playa y me hace creer (porque quiero) que todo va a fluir hacia donde quiero. Es el lunes de mi ánimo, por eso lo dejo pasar. Ya va a pasar.
Posteado por Audiomongo a las 12:32 0 Vos dirás...
Estado (Keine Lust)
Desde Arriba

No sé si uno es iluso por naturaleza, o lo hace para pasarla mejor, cuando ya recibiste una buena dosis de palizas en forma de experiencia. Lo cierto es que la palabra "iluso" tiene su raíz en ilusión, y cuan diferente es creer a "dibujarse" un sueño. Amoldar un sueño a las posibilidades propias de concretarlo, sin esfuerzo, sin dolor y con una intervención mágica, digamos, que resuelva por nosotros lo que no podemos desatar en la realidad, no es soñar, es lisa y llanamente mentirse.
Cuánto se desea algo, verdaderamente, si no se es capaz de quebrarse una uña, al menos, en el intento?. Cuánto se aprecia un logro si no se derramó una lágrima, sino se vació el pecho o no se nos anudó el estómago en algún tramo del camino?. Si subimos una montaña por la aerosilla, tendremos alguna que otra bonita foto, y será un recuerdo amable de viaje, que quedará al tiempo arrumbado en un álbum, en alguna vieja caja de zapatos. Distinto será el sentimiento de quien escaló la montaña. Podrá alguien decir que escalar una montaña es subir una pendiente prolongada. Si, es un plano inclinado, al fin y al cabo. Me importa un catzo. Es el valor de lo que me costó, el empeño que le puse, el dolor que me desgarró y el placer que me gané. Montañas para escalar hay miles a la vuelta de la esquina. Están las que desafían, las que uno ignora porque no las siente a su altura, y las que uno fija como meta luego de haber podido treparse a otras cimas. Pero para cada montañista, está su desafío. Para cada uno hay un sueño y cada quien elige, trepar o aerosilla. Soñador o iluso.
Posteado por Audiomongo a las 00:30 0 Vos dirás...
Estado NC2U
Rehabilitación

Luego de atravesar la espesa noche de un abandono (matizado a veces con un choque frontal contra la realidad, que se pretende ignorar), un hombre debe dejarse llevar por la marea amistosa de sus compinches que le reclaman la vuelta a la vida. En los hechos, volver a vivir implica, que el amigo salga de juerga, tragos, algunos excesos simpáticos, e interactuar con alguna mujer. Porque la mente colectiva masculina entiende esto como un proceso de rehabilitación obligado luego de un desengaño. Personalmente ignoro como será la vuelta a la soltería de una mujer y que consejos le dan las amigas a la doliente, pero para el hombre en pena, se arma una especie de red de solidaridad compuesta por sus amigos más cercanos que, de alguna manera hace de guardería andante del que sufre. Tal vez alguna mujer se esté preguntando al oir esto, habrá algún componente terapéutico en esto?, algún rasgo de psicología casero?. No, para nada. El hombre, en estos y en miles de casos más, actúa bajo el más primitivo instinto. No podría explicar si es camaradería o la plena certeza de saber que puede ocurrirle a él pasar por situación similar, y de esta manera, generar el lazo que asegure que lo cuidarán si sufre este dolor. La cuestión es que este verdadero proceso de reinserción a la vida tiene algunos pasos y todos deben cumplirse para lograr el objetivo. El primer momento es dramático, la noticia, el cambio brusco de estado y de costumbres, requiere de la presencia masculina que aleje del amigo pensamientos estúpidos, tales como "y si la llamo?", o "voy a ver si la encuentro, para ver que está haciendo". Cuando se acerca el primer fin de semana en soledad, nuevamente debe afianzarse el vínculo con los amigos. Está claro que no todos son solteros, por eso, es de evitar la efusividad en las parejas mientras esté presente el nuevo solitario, que puede estallar en llantos al ver como un amigo y su pareja se muestran cariño frente a él. Otro detalle importante durante ese primer fin de semana solo, es que los amigos armen un itinerario totalmente distinto al que usualmente hacía el damnificado con su ex, y por supuesto, huir de cualquier cercanía con la causante de tanto dolor. Podría provocar una recaída que nuestro amigo en desgracia, sumido en el vapor del alcohol, se encuentre con su ex y pretenda rediscutir lo que a todas luces se terminó. Con el tiempo, como toda herida, se curará. Sola, o con asistencia, se cerrará y luego será cosa del pasado. La ayuda de los amigos habrá hecho efecto y paulatinamente todo volverá a los carriles normales. Pero, a pesar de la experiencia colectiva intensa, es muy probable que nadie mencione más el episodio. Tal vez se recuerde parcialmente alguna anécdota relacionada con el tema, pero nunca la raíz de la razón. Y esto, no es para sorprenderse, se debe al simple hecho que esta debilidad, no está entre las que puede admitir un hombre. De hecho, a mi nunca me pasó.
Posteado por Audiomongo a las 15:25 0 Vos dirás...
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