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Groupie de cabotaje

11 abril 2008


Para caídas vertiginosas
, y resurrecciones asombrosas, nadie mejor que ella.
Promotora de su propio veneno, aun no conocía el antídoto, por lo que a menudo se pegaba un bajón del cual cada vez le costaba más emerger.
El envase, que tanto la ayudó a sobrevivir, se le empezaba a ajar.
El instinto avisa, pero la razón disfraza. Aún así, comenzaba a percibir que para seguir en ese ritmo, ya no alcanzaba.
De animal deseado y esquivo, a figurín de reparto. De sueño húmedo, a mueble de la decoración de una noche olvidable. Sólo hay tiempo en el medio.
Los encantamientos cada vez le duraban menos. Sin paciencia para llegar al final del truco, la ansiedad le comía un pedazo de alma y le consumía la confianza.
Las historias eran más cortas, los finales siempre calcados. Sin sorpresas, cada noche jugaba a encontrar el mapa del tesoro. Y tarde por las mañanas, las manos ásperas y vacías.

Quién sabe en qué arruga llegará el alma que pueda, al fin, mantener y avivar ese fuego.

Siempre Entendí

21 octubre 2007


El péndulo de la resignación y la rebelión nunca se detuvo.
De la euforia de vivir a escondidas la historia que nunca podría publicar, a llorar ahogada el diario de todas las mañanas. El vaivén siempre presente.
Llenando la bolsa de ilusiones y juramentos. Caminando por veredas separadas, alimentándose de guiños, destellos y cenando la amargura de lo imposible.
Cada día más cerca de nada.
A la luz, los escombros que apenas dan refugio, y el alma bañada de rocío.
Cada amanecer le roba el manto con el que sueña despertar, y me aleja.

Sufro esa piel. Y le imploro memoria.

Esto No Es Nada (SIempre hay lugar más abajo)

22 abril 2007


*Tienen todo el derecho. Miles de personas de todos los rincones del país ansiaron ocupar ese lugar. Pero sólo unos pocos elegidos entraron. Y no cualquiera, eh?. Era preciso acreditar una verdadera vida de mierda, perder a los padres de chico, arrastrar adicciones, enfermedades propias o de familiares, abusos, delincuencia. En concreto, poseer una historia jugosa y una personalidad volátil que pueda hacer estallar por los aires el rating. Serán modelos, vedettes, actrices, o co-conductores de programas de chismes, una vez que haya pasado la fiebre. Y otra vez se cumplirá el ciclo de formación de mano de obra barata para la TV. *Lejos de aquí, en todos los sentidos, se realiza un concurso de baile por televisión, donde participan famosos y anónimos formando parejas. Es un formato que ha probado tener éxito en las pantallas del mundo, y de paso, nos consuela a nosotros... La ex mujer de Paul McCartney, señora a la que la desgracia la privó de una pierna, concursa. Un paso que no pudo medir la arrojó al suelo, dejándola desparramada ante millones de espectadores. Su foto desde el suelo dio la vuelta al mundo, y la audiencia creció desde el incidente. Hoy la tele nos brinda la más amplia gama de emociones, nos compadecemos de las desgracias ajenas, condenamos la miseria de ciertos personajes, y le damos categoría de ídolo a gente que lleva el mismo nombre tanto dentro como fuera del estudio de televisión. Hace muchos años atrás, el espectador no podía separar al villano del actor, hoy sabe que no hay actor sino que es alguien de carne y hueso, extraído de su entorno habitual (como el nuestro), y puesto bajo las cámaras a ser él. Es uno de los logros más importante para la tele. Sin embargo, yo me inclino a pensar que lo más significativo de este modelo, es darnos la posibilidad de experimentar emociones verdaderamente fuertes, que pueden apagarse o quedar suspendidas por el toque de un control remoto. Mientras tanto, miserias mayores y glorias más puras suceden a nuestro alrededor todos los días. Sin cesar. Sin esperar una cámara, un mundo de cosas sigue andando.

Antes de que se apaguen las luces

17 abril 2007


Faltan pocos días para lo que sería su cumpleaños. Hace ya un tiempo que vengo recordando la fecha, a pesar de ser de esos a los que los números les pasan por los costados.
No recuerdo como lo conocí, pero si sé que me fue a buscar, y que tenía un hueco que precisaba llenar.
Todo hombre precisa en algún momento de la vida sentir que va a dejar algo para el futuro. Tal vez haya alguien que quiera resumir ese sentimiento a un llamado de la naturaleza, o a la preservación de la especie. No estará equivocado del todo, pero como seres humanos precisamos racionalizar nuestros pasos más importantes, nuestros cambios que no tienen retorno. Por eso lo imagino en ese momento, viajando en su Gordini cientos de kilómetros, sabiendo que no volvería solo. Pensando que era hora de dar todo lo que tenía dentro y el destino, la vida o lo que catzo sea, se lo venían postergando.

No se sacó la lotería, precisamente. Le puso empeño para remontar la cuesta, para entender en cada momento trascendente a un tipo que, de arranque, le llevaba cincuenta años. Pienso lo difícil que le habrá resultado. Y me pregunto cómo se construirá una relación que perdure y traspase cualquier inconveniente, partiendo de esas condiciones tan adversas.
Supo ser dueño de un bar, y jugaba al billar como lo solían hacer los hombres de antes. Muchos discos viejos de tango atestiguaban que esa era su música, y entre sus papeles amarillentos, le encontré una foto de Amadeo Carrizo autografiada y un viejo carnet de River.
Aún con los años pasando sin cesar, me sigo asombrando con su capacidad para entender y acompañar lo que no compartía, pero respetaba desde el amor. Qué gran tipo.